Restauración de Caja de Reloj de Morez (s. XIX).

Para intervenir una obra que en sus inicios ha sido elaborada con técnicas pictóricas sobre madera (policromías), es necesario seguir metodologías que son adecuadas a sus características. Antes de abordar los procesos de intervención, habrá que hacer estudios previos, desde un exámen organoléptico, hasta análisis de los materiales que la componen (ya sea a través de microscopio o por medio de catas de solubilidad). Al tener clara la composición de los materiales de la pieza, se procede a seguir un guión establecido con anterioridad por los operarios (propuesta de intervención), de esta forma, la Restauración es efectuada de manera metódica y certera, interviniendo cada "parte" con las herramientas y materiales específicos que requiere, cumpliendo con los principios éticos de la Restauración.

La caja del reloj de Morez tenía un ataque activo de xilófagos (anobium punctatum), oxidaciones y craquelados del barniz en toda la superficie, lagunas de policromías, metales oxidados (goznes y herrajes) y faltantes estructurales en las partes laterales traseras.


Foto Inicial


Después de pasar por un tratamiento de desinsección (método de inyección e impregnación en el interior de la madera al desnudo), se decide eliminar el barniz por los deterioros que presenta. Al ser un acabado de resinas naturales dañado que no deja ver los detalles pictóricos, la mejor opción en este caso es retirarlo quimicamente y así no dañar la policromía.


Detalle de Barniz Oxidado en la parte superior.



Detalle del barniz Oxidado en parte media.



Detalle del barniz Oxidado en la parte inferior.


La eliminación del acabado oxidado deja ver con claridad la técnica pictórica que el artista empleó, mostrándonos el veteado ilusionista y los motivos florales en la parte baja de la caja del reloj de Morez.


Limpieza Química.



Detalle de eliminación del barniz oxidado en la parte superior.



Detalle de barniz oxidado en la parte media.



Detalle de eliminación de barniz en la parte inferior.


Al eliminar el barniz que cubre el total de la pieza, queda al descubierto la policromía original, ya limpios y protegidos los goznes de las puertas y los herrajes de seguridad, y reconstruidos los faltantes estructurales, se procede a estucar las pequeñas lagunas y a reintegrarlas cromáticamente.


Detalle de reintegración cromática.


Para terminar la intervención, se aplica un barniz de resinas naturales en la estructura reintegrada.


Barnizado.





Foto Inicial y Final.
Reloj de Morez (s. XIX) Colección particular Fernando Escuin.