Deterioro de la madera.

Agentes atmosféricos

La madera es afectada por la radiación solar, la humedad atmosférica, la acción corrosiva de la lluvia y el viento, y la temperatura entre otras.

Al estar a la intemperie, la capa superficial de la madera sufre, durante los primeros meses de su exposición, al ataque de los rayos ultravioleta, también infrarrojos y espectro visible. En general la degradación comienza por la lignina y, si la superficie no está sometida a la acción de la lluvia, el ataque se traduce en un oscurecimiento pronunciado. Si la madera está muy expuesta a la lluvia, los productos de degradación son eliminados por el agua, de manera que la celulosa blanquecina menos sensible a las radiaciones, subsiste en la superficie que adquiere tonalidades claras. Además las células más externas pueden recubrirse poco a poco de hongos, los que necesitan humedad de la madera y productos de la fotodegradación para poder vivir, dando a la superficie coloración grisácea o negruzca tan común en la madera en exterior mal conservada.


Limpieza de deterioros de la madera (primera tabla)